Hay ciudades que parecen haber sido construidas para contar historias. Trujillo, en el corazón de Extremadura, es una de ellas. Sus calles empedradas, sus palacios, sus iglesias, sus murallas y, sobre todo, su impresionante Plaza Mayor convierten a esta localidad cacereña en un escenario natural capaz de transportar al visitante a otras épocas y otros mundos.
No es casualidad que directores nacionales e internacionales hayan puesto sus ojos en Trujillo. A lo largo de las últimas décadas, la ciudad ha acogido numerosos rodajes y ha servido como escenario para películas, series históricas y grandes producciones internacionales. Pero si existe una producción que ha llevado el nombre de Trujillo a millones de espectadores de todo el mundo en los últimos años, esa es, sin duda, Juego de Tronos.
Trujillo, una ciudad que parece sacada de una película
El atractivo cinematográfico de Trujillo está estrechamente relacionado con la extraordinaria conservación de su conjunto histórico. Pasear por su casco antiguo es encontrarse con edificios que conservan la arquitectura de otras épocas y espacios que apenas necesitan transformación para convertirse en escenarios de una película histórica.
La Plaza Mayor, el castillo, las murallas, las iglesias y los antiguos palacios forman un conjunto monumental de enorme fuerza visual. Por eso, Trujillo ha sido elegido para recrear diferentes épocas y lugares sin necesidad de construir grandes decorados. La propia ciudad ofrece el escenario a través de un plató de cine natural.
Esta riqueza arquitectónica ha permitido que Trujillo aparezca en producciones nacionales e internacionales desde hace décadas. Entre ellas se encuentran películas como El tulipán negro (1964), protagonizada por Alain Delon, y El señor de la guerra (1965). También se rodaron en la localidad producciones como La familia de Pascual Duarte, La marrana, La Celestina y 1492: La conquista del paraíso.
Grandes películas rodadas en Trujillo
Uno de los primeros grandes títulos internacionales que puso a Trujillo ante los ojos del público fue El tulipán negro, una película francesa de aventuras estrenada en 1964 y protagonizada por Alain Delon y Virna Lisi. Entre sus localizaciones de rodaje aparecen Trujillo y Cáceres.
Décadas después, la ciudad volvería a convertirse en escenario cinematográfico con 1492: La conquista del paraíso, dirigida por el prestigioso cineasta Ridley Scott. La producción, protagonizada por Gérard Depardieu, recreó diferentes escenarios relacionados con la época de Cristóbal Colón y utilizó distintos espacios de Trujillo, entre ellos su zona monumental, la muralla y el Arco del Triunfo.
Otro título destacado es La Celestina, estrenada en 1996 y protagonizada por Penélope Cruz y Juan Diego Botto. Trujillo acogió ocho días de rodaje de esta adaptación cinematográfica de la obra de Fernando de Rojas, transformándose en una ciudad del siglo XV.
También han pasado por Trujillo producciones como Teresa, el cuerpo de Cristo, Still Star-Crossed, La Peste, Inés del alma mía y otras series y proyectos audiovisuales. Todo ello ha consolidado la imagen de la localidad como uno de los grandes platós naturales de Extremadura.
Trujillo y Juego de Tronos
Pero si hay una producción que marcó un antes y un después en la relación de Trujillo con el mundo audiovisual, esa fue Juego de Tronos.
La exitosa serie de HBO eligió diferentes localizaciones extremeñas para el rodaje de su séptima temporada. Entre ellas estuvieron el conjunto monumental de Cáceres, el Monumento Natural de Los Barruecos, en Malpartida de Cáceres, y el castillo de Trujillo. Que han dado una visibilidad internacional a todas estas zonas de Extremadura.
El rodaje en Trujillo tuvo lugar en 2016 y convirtió el impresionante castillo de la ciudad en una de las localizaciones de Poniente. La fortaleza medieval, situada en la parte alta de la localidad, ofrecía exactamente lo que la producción buscaba: una construcción histórica con aspecto de fortaleza defensiva capaz de integrarse perfectamente en el universo creado por George R. R. Martin.
En la serie, el castillo de Trujillo se convirtió en Altojardín, el hogar de la poderosa Casa Tyrell. El escenario aparece vinculado a la campaña de los Lannister contra esta fortaleza durante la séptima temporada. La elección de Trujillo demuestra hasta qué punto su patrimonio puede transformarse, con la ayuda de la producción audiovisual, en un mundo completamente diferente.
Visitar hoy el Castillo de Trujillo permite, por tanto, contemplar el mismo espacio que millones de espectadores descubrieron en la pantalla.
La Casa del Dragón vuelve a Trujillo
El éxito de Trujillo como escenario de Juego de Tronos no terminó con la serie. HBO volvió a confiar en la localidad para el rodaje de La Casa del Dragón, la serie precuela ambientada aproximadamente 200 años antes de los acontecimientos de Juego de Tronos.
En esta ocasión, Trujillo tuvo todavía más protagonismo. La producción utilizó diferentes espacios del casco histórico, entre ellos la Plaza Mayor, la antigua poza de La Alberca y otros edificios históricos.
Uno de los detalles más llamativos del rodaje se produjo precisamente en la Plaza Mayor. La conocida estatua ecuestre de Francisco Pizarro fue sustituida digitalmente en algunas imágenes por un enorme dragón, adaptando el espacio real a la ambientación fantástica de la serie.
De esta manera, un lugar tan reconocible para los habitantes y visitantes de Trujillo pasó a convertirse en una plaza de Desembarco del Rey, la capital de los Siete Reinos.
El resultado demuestra la extraordinaria capacidad de transformación de la ciudad. La misma plaza que durante el día recibe turistas puede convertirse, gracias a la magia del cine y la televisión, en un mercado medieval de Poniente.
Un recorrido cinematográfico por Trujillo
Para los aficionados al cine y las series, recorrer Trujillo puede convertirse en una auténtica experiencia cinematográfica.
El itinerario puede comenzar en la Plaza Mayor, uno de los espacios más emblemáticos de la ciudad y escenario de La Casa del Dragón. Desde allí, el visitante puede adentrarse en el casco histórico y continuar hacia la zona amurallada y el castillo, relacionado con el rodaje de Juego de Tronos.
También merece la pena descubrir las calles y edificios que han servido como escenarios para otras producciones históricas. El visitante puede comprobar cómo lugares que forman parte de la vida cotidiana de Trujillo se han transformado en escenarios de historias ambientadas en siglos diferentes.
La experiencia resulta todavía más interesante cuando se compara el escenario real con las imágenes de las películas y series. Es entonces cuando se descubre el trabajo realizado por los equipos de producción para convertir una ciudad extremeña en una parte de mundos completamente diferentes.
El cine como atractivo turístico
El paso de grandes producciones por Trujillo no solo tiene importancia cinematográfica. También ha contribuido a reforzar su atractivo turístico.
Las series y películas permiten que lugares que quizá eran desconocidos para millones de personas aparezcan en sus pantallas y despierten el deseo de conocerlos. Esto ha ocurrido con diferentes localizaciones extremeñas y, de manera especial, con Trujillo tras su aparición en el universo de Juego de Tronos. La propia Junta de Extremadura destaca que el rodaje de la serie y de La Casa del Dragón ha contribuido a consolidar la región como destino vinculado al turismo cinematográfico.
Así, el visitante ya no llega únicamente atraído por la historia, la arquitectura o la gastronomía de Trujillo. También lo hace para caminar por los mismos lugares que ha visto en la pantalla.
Trujillo, un escenario que sigue contando historias
Trujillo tiene algo que ningún decorado puede reproducir completamente: autenticidad. Sus piedras, sus calles, sus murallas y sus edificios históricos forman parte de una historia real que se remonta muchos siglos atrás.
El cine y la televisión han sabido aprovechar esa autenticidad para convertir la ciudad en diferentes lugares y épocas. Desde las aventuras de El tulipán negro hasta el mundo de Juego de Tronos y La Casa del Dragón, Trujillo ha demostrado que puede ser mucho más que una ciudad monumental: puede convertirse en cualquier escenario que una gran historia necesite.
Por eso, recorrer Trujillo es también hacer un viaje por la historia del cine. Una experiencia en la que el visitante puede reconocer escenarios, recordar escenas y descubrir que, detrás de algunos de los mundos más espectaculares de la televisión, existe una ciudad extremeña con siglos de historia.
Trujillo es historia, patrimonio, cultura y gastronomía, pero también es cine. Un auténtico plató natural donde la realidad y la ficción se encuentran.
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