La casa está situada en una calle peatonal en el casco histórico de Trujillo, a pocos metros de la plaza mayor. Dentro del barrio judío y formando parte de la antigua sinagoga.
En la plaza está la oficina de turismo, y desde este punto se llega fácilmente al castillo, iglesias, museos y resto de monumentos de la villa. Sin olvidar que la zona está llena de restaurantes dónde disfrutar de la rica gastronomía extremeña.

Desde el impresionante castillo de la ciudad, utilizado como escenarios de películas y series, se puede observar toda la comarca, llegando en días claros a ver el santuario de la Montaña de Cáceres, a unos 45 kilómetros por un lado. También podemos observar las maravillosas dehesas extremeñas y el acceso al parque Nacional de Monfragüe o el del geoparque Villuercas-Ibores-Jara.

Trujillo se encuentra en un lugar privilegiado para visitar la provincia. Con unos accesos excelentes, está comunicado por autovía con Madrid, Cáceres o Mérida y Badajoz. Podemos llegar fácilmente a Plasencia y Guadalupe. Pudiendo visitar desde el Parque Natural de Monfragüe y el geoparque de Villuercas-Jara-Ibores, lugares imprescindibles para los amantes de la naturaleza.

En Trujillo nos encontraremos desde la feria ganadera, de la Cerveza de reciente celebración, o la mundialmente famosa feria del queso, a las fiestas más conocidas y que nadie se puede perder como el Chíviri o la Semana Santa trujillana, declarada como fiesta de interés turístico.

En la misma Villa podremos realizar la ruta de los descubridores entre otras, pasando por casas y palacios como el palacio de la Conquista, el palacio de los Carvajal-Vargas, el palacio de los duques de San Carlos o el Palacio de Piedras Albas, iglesias y ermitas, como la iglesia de Santiago, la de San Martín o la de Santa María de la Mayor, y la ermita de san Pablo dentro del Castillo. Igualmente podemos encontrar varios museos como el museo del Traje, el del queso y el vino, el conventual de San Francisco o el palacio de Barrantes-Cervantes, entre otros.

No podemos dejar de visitar el “Centro de Recepción de Visitantes Los Descubridores de Trujillo” o la “Casa Museo de Pizarro”.

En el entorno natural de Trujillo, podemos programar varias rutas, ya sea a pie o en bicicleta, para recorrer el berrocal y los llanos de Trujillo. Podemos observar las colonias de cernícalo primilla o cigüeñas,  y desplazarnos hasta los riberos del río Almonte. Y para los amantes del vino, hay visitas guiadas y degustaciones en las bodegas del entorno.

No podemos dejar de disfrutar de la gastronomía títpica de Trujillo, destacamos entre muchos otros, las migas extremeñas, el frite de cabrito, moraga y prueba de cerdo, las landrillas de ternera o las criadillas de la tierra y espárragos trigueros. Cabe mencionar tanto los quesos DOP o los vinos con DOP e IGP de la tierra de Extremadura.

Y si te gustaría visitar las dehesas en el berrocal de Trujillo, podemos prepararte un picnic para que puedas conocerla y disfrutar de la gran variedad de aves en la ZEPA de Trujillo.