Las grullas son aves migratorias que visitan Extremadura durante el invierno, y su presencia se ha convertido en un espectáculo natural muy apreciado en la región. El 80% de las grullas que llegan a la Península eligen Extremadura como lugar de invernada. Al final del invierno, las grullas inician el viaje de vuelta hacia sus lugares de cría en el norte de Europa.
La llegada de las grullas suele ocurrir entre octubre y noviembre, y su migración se puede observar hasta marzo, cuando comienzan su viaje de regreso al norte de Europa. Durante su estancia, se alimentan principalmente de cultivos de cereal y leguminosas, lo que también beneficia a los agricultores locales.
El avistamiento de grullas se ha convertido en una actividad popular, y hay rutas y puntos específicos donde los visitantes pueden observarlas en su hábitat natural. Además, se organizan festivales y actividades relacionadas con la observación de aves, lo que atrae a ornitólogos y amantes de la naturaleza de todas partes.
Si te interesa la observación de aves o simplemente disfrutar de la belleza de la naturaleza, la temporada de grullas en Extremadura es una experiencia que no te querrás perder.